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#AdiosStarbucks y Punto Final
¿Qué sucedería si boicoteamos Starbucks?

cotidianidad
política

Pablo Torres Corpus

Economista






Analiza

hace 26 dias


130 seg

A raíz de los exabrutos de Trump han surgido campañas que piden no comprar en cadenas "gringas" y boicotear productos estadounidenses.

 

Entiendo el enojo y por qué se propone, sin embargo al promover estas campañas se cae en exactamente lo mismo que se critica de Trump, se responde a una incoherencia con otra.

 

Al boicotear cadenas y productos estadounidenses no estamos afectando en nada a Trump, y sí en mucho a nuestro propio mercado interno.

 

En principio porque esas cadenas no están en Estados Unidos, sino en México, su domicilio fiscal está aquí, los empleados no son gringos ni parientes de Trump, son ciudadanos mexicanos que han encontrado en esas franquicias o fábricas un empleo.

 

Es cierto que el nombre de las marcas es de origen estadounidense pero al instalarse en nuestro país y tener su domicilio fiscal aquí, la gran mayoría de los ingresos se queda aquí porque aquí se paga agua, luz, predial, seguro, sueldos, impuestos, etcétera. Claro que un porcentaje va a dar a la matriz gringa pero son mínimos de 2 o 3 % de la ganancia neta.

 

Muchas de las franquicias estadounidenses que se han instalado en México lo han hecho con dinero mexicano, la marca es gringa pero todo lo demás es mexicano y son operadas por mexicanos y la mayor parte de la ganancia neta se queda aquí.

 

Pero no solo eso, muchos de los insumos y productos que venden se elaboran aquí y benefician a terceros que nada tienen que ver con el presidente Trump.

 

Si se cierran todas las franquicias con marca originada en Estados Unidos en poco o nada estaremos afectado a Trump que seguirá durmiendo en la Casa Blanca, a quienes afectamos con estas medidas serían a decenas de inversionistas mexicanos, a los cientos de miles de empleados mexicanos que ahí trabajan, a los miles de empresarios que les venden insumos, a los municipios que les cobran predial y a los propios consumidores que verán reducidas las opciones para ejercer su libertad económica.

 

Tal vez me digan que si quiebran las marcas gringas en México podrían surgir marcas y productos 100% mexicanos; puede ser, pero eso llevaría años como les ha llevado a esas franquicias y no podemos darnos el lujo de perder los empleos y esperar que florezcan las marcas netamente mexicanas.

 

No caigamos en el mismo juego simplista y absurdo de Trump, vivimos en una economía integrada,  no podemos creer que las acciones que tomemos contra lo gringo solo los afectará a ellos, eso es igual de inocente que creer que si Trump afecta productos mexicanos sólo nos afectará a nosotros.

 

Nos guste o no, hoy somos una economía altamente integrada, tanto de aquí para allá como de allá para acá. La gran mayoría de los productos gringos tienen aunque sea una mínima parte de México.

 

Punto Final

 

El vino: Xaloc 2009, Tempranillo, Bodegas Santo Tomás, Valle de Guadalupe, México; Guarda: 5- 8 años; $ (+-)  560.

 

El libro: "El fin del poder", Moises Naim, Editorial Debate, 2013, $ (+-) 260.

 

El disco: "Hecho en México (en vivo en el Palacio de los Deportes 25 aniversario), Pop Arte 2012  $ 120 (iTunes) una probadita aquí:



 

torrescorpus@smartia.digital

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