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Batman vs. Superman
¿EN ESTE MUNDO FICCIONAL, CABEMOS LOS DOS? DIGO... ¿LOS TRES?

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hace 1138 dias


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Batman vs. Superman: El origen de la Justicia es la película número uno del momento, el filme del que todo mundo habla, primer lugar de taquilla a nivel mundial, destrozada por la crítica especializada y que tiene a los fans divididos, tanto en sus afectos como en qué manera esta película cumplió con sus expectativas, sus sueños de adaptación de cómic a la pantalla grande.

 

Antes de ir a ver esta película que junta a dos de los superhéroes con los que crecí, en mi infancia no tuve ningún contacto con los superhéroes de Marvel. Yo también tuve gran expectativa por irla a ver, a pesar de que ya conocía lo mal que le había ido a esta película en críticas y pese a lo larga que es, más de dos horas y media de metraje.

 

La razón de mayor peso para ir al cine y verla en 3D, es que mi superhéroe favorito de toda la vida es Batman, lo ha sido desde que vi la película homónima de 1989 dirigida por Tim Burton. Desde entonces, he visto excelentes filmes sobre este personaje, como Batman Regresa y la trilogía de Christopher Nolan, incluso la serie de los años sesenta del siglo pasado tiene su encanto. Me gusta el trasfondo psicológico de Bruce Wayne y su alter ego Batman. También me gusta la tecnología que utiliza para combatir el mal y los villanos que enfrenta.

 

En el caso de Superman, es un superhéroe con el que me identifico menos y es porque no es tan humano como Batman. Como Clark Kent, trata de pasar desapercibido entre la sociedad, es un hombre común, un periodista de medio pelo que se enamora de una chica más brillante que él, Lois Laine. Su valía es cuando viste el traje de Superman y, como el mítico héroe Aquiles, tiene un punto débil: la kriptonita, que puede matarlo. Siempre me ha parecido una historia cursi con acción pueril. Los villanos de las historias de Superman tampoco son tan cautivadores, a excepción de Lex Luthor que es un genio inventor que utiliza su prodigiosa inteligencia en perjuicio de la humanidad.



 

En este mix de superhéroes falta mencionar a la Mujer Maravilla, que no figura ni en el título ni en los carteles principales. En general, se le hizo poco ruido en el marketing y no me explico por qué, si este personaje tiene muchos fans, es una heroína bastante sexy. Sólo con su presencia, Linda Carter fue capaz de salvar la serie de televisión homónima de los años setenta, que era bastante mala, pero ella era muy guapa, y lo sigue siendo cuarenta años después.

 

Como pueden ver, la propuesta de la Warner Bros. y DC Comics era muy atractiva para resistirse; además, si la película valía la pena como la primera parte de Los Vengadores, quien de verdad me hizo sentir que había entrado a una auténtica tira cómica, entonces iba a pasar un estupendo rato.

 

¿Cuál es mi opinión sobre Batman vs. Superman: el origen de la Justicia? Siendo breve y conciso, me limitaría a decir que es una de las peores películas que veré este año, más cercana a producciones fallidas como la saga de bodrios de Transformers (de las que yo, si acaso, rescataría la primera), en las que la trama es un asunto de poca importancia, y las explosiones, el ruido y los trancazos pasan a ser el punto principal; y en cuanto al estilo visual se aproxima a Furia de Titanes y 300, con sus respectivas segundas partes, cuya fotografía oscura y con tendencia a los colores cálidos, explosiones y rayos por doquiera, combates contra monstruos mitológicos terribles y / o ejércitos casi invencibles, eran la principal fuerza de estas producciones demasiado largas para un argumento tan pobre.



 

De acuerdo, Batman vs. Superman parece menos mala si consideramos que es una súper producción de 250 millones de dólares de presupuesto, tiene buena fotografía, efectos visuales y auditivos de primera calidad, un diseño de producción impecable; pero lo que yo siempre he considerado el centro de una buena película, la trama, es superficial, trillada y pobre. El guión también es malo, no es posible que los diálogos y las acciones de los personajes me hayan provocado carcajadas involuntarias, y que yo no haya sido el único, otros espectadores en la sala también reían al mismo tiempo que yo. La escena más divertida, cuya intensión original de seguro no lo era, es el momento en el que Batman salva a la mamá adoptiva de Superman y le dice que su madre también se llamaba así. Lo cual ha sido objeto de burlas con la canción de José María Napoleón, Ella se llamaba Martha.

 

A Ben Affleck no le queda el papel de Batman, le falta carácter, físico, necesitaría otro rostro y otra actitud, no le creo que sea el millonario heredero Bruce Wayne, y mucho menos que combata al crimen como el hombre murciélago. Me desesperó verlo. Christian Bale y Michael Keaton, incluso George Clooney, son muy superiores a él. Ben Affleck es, por mucho, el peor Batman que he visto.



 

Henry Cavill es una linda cara en un traje de alta tecnología, tampoco es buen actor. Interpreta a un Superman acartonado y pedante que da la impresión de que los malos deben rendirse ante su presencia. La película de Hombre de Acero me desagradó por las mismas razones. Christopher Reeve no sólo era una linda cara, tenía carisma, interpretaba un Clark Kent al que se le notaba el contacto con los humanos, que amaba a la humanidad y por eso la defendía del mal, caía bien.



 

Me parece absurdo que en Batman vs. Superman, dos superhéroes que desde un principio pudieron haberse aliado sin necesidad de entablar combate alguno ni pretender destruirse el uno al otro, lo intenten. Y que Batman robe la kriptonita sabiendo que eso es lo que matará a su rival de popularidad. La razón que tiene Superman para tratar de matar a Batman es un poco más lógica, pues Lex Luthor lo tiene amenazado y lo obliga a elegir entre un superhéroe soberbio y engreído que no lo respeta, o su mamá en la Tierra.



 

Pienso que fue un error meter a Batman en el mundo de Superman y que Lex Luthor se encargara de reducir la mansión y la compañía de Bruce Wayne a las ruinas. Creo que tanto Ciudad Gótica como la Metrópolis de Clark Kent son dos mundos ficcionales perfectamente definidos que no deben estar a la vuelta de la esquina uno del otro.

 

Asimismo, la inclusión de reparto top bill me parece desatinada, sobre todo cuando una producción desaprovecha talentos de histriones de la talla de Holly Hunter (ganadora del Oscar por El Piano, quien sale unas cuantas escenas dando discursos políticos, tramando contra Superman y al final muere en una explosión durante un juicio), Kevin Costner (ganador del Oscar por Danza con Lobos, quien aparece en lo alto de una colina acomodando unas piedras mientras habla con Clark Kent, una sola escena de dos o tres minutos, cuando mucho), Lawrence Fishburne (nominado al Oscar, como el editor en jefe del periódico Daily Planet, un personaje que pudo haberse omitido de esta película y no hubiera pasado nada) y Jeremy Irons (ganador del Oscar por El Misterio de Von Bullow) como Alfred, el fiel mayordomo de Bruce Wayne, quien en esta película no logra trasmitir el cariño que debería sentir por su patrón e “hijo adoptivo”, además de que no es lo suficientemente viejo y la voz tampoco le ayuda (recordemos que Jeremy Irons hizo un trabajo excepcional dándole voz a Scar en El Rey León).

 

Gal Gadot, la actriz israelita que interpreta a Mujer Maravilla, tiene porte, es muy atractiva, es del tipo de Natalie Portman, tiene mucho potencial; pero su participación fue al final de la película, tipo Batichica en Batman y Robin. Hollywood pareciera seguir relegando a los superhéroes femeninos a papeles secundarios, nunca a la par de los superhéroes masculinos. ¿Por qué insistirán en continuar con estas prácticas en pleno siglo XXI?



 

Me llama la atención que ante las malas críticas especializadas, DC Comics haya emprendido una campaña de desacreditación diciendo que la gente piensa diferente porque está yendo a ver la película. Los críticos también somos espectadores como cualquier otro que pagamos nuestro boleto de cine y tenemos derecho a expresar nuestra opinión, aunque sea desfavorable. Aunque ellos traten de hacernos creer que no importa que esta película sea mala y que el público está dispuesto a encumbrar cualquier película mala, este fin de semana en los Estados Unidos, la taquilla de la película tuvo una caída del 68%, lo cual demuestra que mucha gente que la vio en la semana de estreno, no quiso volver a la sala de cine, y tal vez también se esté corriendo la voz de que la película no es buena, sino todo lo contrario.



 

La primera película de Los Vengadores fue un éxito de crítica (tiene 92% de críticas positivas en Rottentomatoes) y de taquilla (recaudó 1.5 billones de dólares a nivel global). Con la popularidad de Batman vs. Superman en tan marcado declive desde la segunda semana, ¿logrará siquiera cruzar el billón?

 

Ojalá Warner Bros. y DC Comics enmienden el camino con las películas de La Liga de la Justicia y recuperen el interés por ofrecernos buenas historias, además de toda la extravagancia técnica, un equilibrio.

smartia, 2016. Derechos reservados