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Ben-Hur 2016: Su pasado lo condena
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hace 1006 dias


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Desde su aparición en 1880, la novela histórica Ben-Hur: A tale of the Christ, escrita por el general Lew Wallace, ha sido uno de los libros más vendidos en Estados Unidos y ha sido adaptada al teatro, cine y televisión en varias ocasiones.

 

Cuenta la historia de Judah Ben-Hur, un príncipe judío del siglo I de nuestra era que es traicionado por Mesala, su hermano y amigo, y pasa de noble a esclavo en las galeras. Ahí permanece durante tres años, hasta que salva de la muerte a un general romano (Quintus Arrius) en una batalla naval y es liberado de la esclavitud, pero no sólo eso, es adoptado por él. No obstante, Ben Hur no olvida a su madre y hermana, a quienes no ha visto en años, entonces regresa a Jerusalén a buscarlas y a vengarse de Mesala. El drama de Ben Hur se intensifica cuando nos enteramos que su madre y hermana han contraído la lepra.

 

Ben-Hur es una novela histórica que está a la altura de las grandes epopeyas de la humanidad, es una historia de amistad, venganza y fe, con altas dosis de acción y drama. Muestra el periodo en el que Judea es dominada por el Imperio Romano y los judíos ansían luchar por su libertad, esperan al Mesías que los libre de su esclavitud, mientras Jesús predica otro tipo de salvación. Termina siendo un relato mucho más cristiano que judío.

 

Las adaptaciones más célebres de esta historia son: la película muda de 1925, protagonizada por Ramon Novarro, actor de origen mexicano, y dirigida por Fred Niblo, fue una producción costosa y ambiciosa, de lo más colosal y entretenido de su tiempo. Aún más importante, la película de 1959, dirigida por William Wyller y protagonizada por Charlton Heston en el papel de Judah Ben Hur. Este filme ganó 11 Premios de la Academia, incluyendo mejor película, director, actor y actor de reparto para Hugh Griffith, quien interpretó al jeque Ilderim. El filme de 1959 es de los mejores de todos los tiempos y en la actualidad resulta muy difícil de igualar o de superar en todos los aspectos. Es una obra maestra.



 

Entonces, ¿por qué Metro-Goldwyn-Mayer y Paramount se atrevieron a refritearse esta película en este año? Ellos dijeron que para que las nuevas generaciones la conozcan, pero yo digo que es un recurso de ambos estudios para hacer “dinero fácil”, ya que tanto la película de 1925 como la de 1959 fueron de lo más taquilleras.



 

El 19 de agosto pasado se estrenó en cines la nueva versión de esta historia, dirigida por Timur Bekmambetov (quien antes dirigió Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros) y estelarizada por puros actores desconocidos, excepto Morgan Freeman, que interpreta a Ilderim. Cabe mencionar que él también es el narrador.

 

Ben-Hur 2016 costó más de 100 millones de dólares, es una producción bastante cara, pero por alguna extraña razón se ve barata, acartonada y muy chafa. Los escenarios son irreales, se nota la recreación por computadora de todos los sets, en especial el circo. La fotografía también parece irreal, es oscura, como de película de DC Comics, me recordó a Batman vs. Superman. La edición presenta muchos cortes y hay escenas cuya velocidad es vertiginosa y no se distingue bien lo que está pasando, sobre todo en la batalla naval, que nunca es vista desde la cubierta, sino desde las galeras, y en la carrera de cuadrigas, la cual no logró entusiasmarme como la de 1959. El vestuario no es vistoso, a diferencia de otras películas ambientadas en la época del Imperio Romano. El guion se centra demasiado en la amistad de Judah Ben Hur y Mesala, los primeros treinta minutos son de anécdotas de juventud que todas las versiones anteriores suprimieron por irrelevantes. Del minuto 30 al 60, vemos el retorno de Mesala a Jerusalén, el atentado contra el cónsul romano, la esclavitud de Ben Hur y la batalla contra los piratas vista por ventanitas desde las galeras. El tercer cuarto de la película es cuando Ben Hur conoce a Ilderim y busca a su familia, al no conseguirlo, planea humillar a Mesala en el circo. El clímax muestra una carrera de cuadrigas vertiginosa, confusa y con demasiados cortes en la que lo único que nos faltó fue ver a Ben-Hur y a Mesala agarrándose a cachetadas. A partir de esta carrera, la película me hizo reír y decir hacia mis adentros: “no mames”.

 

Jack Huston hace su mejor esfuerzo por interpretar a Judah Ben Hur, pero queda muy por debajo de la actuación de Charlton Heston que le mereció el Oscar al Mejor Actor de 1959. En gran parte no lo consigue porque este guion tiene menos escenas dramáticas y este personaje no sufre igual. Tampoco es ningún héroe, no salva a Quintus Arrius en la batalla naval contra los piratas, nunca va a Roma, termina su esclavitud porque el barco se hunde, logra zafar sus cadenas y nadar hasta la costa, el jeque Ilderim lo encuentra y lo protege.



 

Si Bob Marley no hubiera muerto y hubiese cumplido 80 años de edad, hubiera lucido muy parecido a Morgan Freeman (el jeque Ilderim de esta película). Las rastas de su cabello son ridículas y el personaje para nada le queda. Me atrevo a decir que es una de las peores actuaciones que le he visto. Con decirles que ni árabe es, lo hicieron africano. Hugh Griffith (quien interpretó a Ilderim en el filme de 1959 y ganó Oscar) era un personaje secundario que aparecía en unas cuantas escenas, pero era entrañable, astuto y amaba a sus caballos al grado de llamarlos hijos y esposas. Este jeque no los ama, los ve como negocio.  

 

Rodrigo Santoro interpreta a un Jesús de Nazaret sexy, es el primer Cristo que habla y a quien se le ve el rostro. En las versiones anteriores sólo veíamos su mano, o su manto, o sus pies, o alguna toma de lejos; pero su presencia era poderosa, en el 2016 vemos y oímos la palabra de Jesús, pero no inspira porque el actor no se la cree ni a él mismo. Los demás personajes, incluyendo Mesala, son grises y el guionista profundizó poco en ellos. De Mesala, el antagónico, no es lo suficientemente injusto ni arbitrario, ni se corrompió lo suficiente por la ideología romana, no se hace odiar, como los de las películas de 1925 y 1959.

        

ALERTA SPOILER:

 

El final de la película está como de “postdata: viva la familia”, Mesala pierde una pierna después de la carrera de cuadrigas, se arrepiente y Ben-Hur lo perdona, entonces terminan todos juntos, incluyendo mamá, hermana, Esther y el jeque Ilderim en una cabalgata familiar en el desierto, entre risas. Un final de telenovela barata.

 

En conclusión, Ben-Hur remix 2016 es un remake 100% innecesario, una porquería, de las peores películas del año, ojalá que los Premios Razzies hagan justicia. Si no han visto la película de 1959 en los sábados de gloria del Canal 5, vale mucho la pena que la vean en Blu-Ray, la restauración de Turner Entertainment es maravillosa.

 

Gracias por leerme, soy Víctor Manuel López Ortega. Soy novelista, arquitecto, maestro en comunicación, doctorante en arte y cultura, y columnista de Smartia, así como presidente de la Sociedad de Escritores Michoacanos (SEMICH). Imparto talleres, charlas y conferencias sobre literatura, cine y arte en general. Puedes contactarme para trabajar, hablar en tu evento o tener una plática en tu podcast. Me dará mucho gusto conocerte. Sígueme en Twitter como @VlomLoor o en Facebook.

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