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Campeón, héroe, leyenda, tramposo, ídolo caído
De ser el mejor del mundo, a ser el más tramposo...

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Analiza

hace 945 dias


150 seg

Aunque no sea una película ambientada en los Juegos Olímpicos, El engaño del siglo (The Program) llega en exclusiva a las carteleras de Cinemex justo a tiempo para la temporada en que quizá estemos más ávidos de ver un filme deportivo. Su temática alude al alto rendimiento que un deportista debe mostrar en las competencias para ganar, pero sobre todo a los problemas del dopaje, que tanta controversia han generado en las últimas semanas, en especial con la federación rusa.



 

El engaño del siglo es una película dirigida por el reconocido cineasta Stephen Frears (Relaciones peligrosas, La Reina) y protagonizada por Ben Foster, en el papel de Lance Armstrong, el ciclista estadounidense que superó un cáncer testicular, ganó siete Tours de Francia, y años después le fueron retirados los títulos porque se le demostró que se había dopado en todas las ocasiones que compitió. Lance es desplazado del plano heroico y se le sitúa como un antihéroe a quien David Walsh, un periodista irlandés, se propone desenmascarar. Proceso que le toma varios años, hasta que por fin la verdad sale a la luz.



 

El filme está hecho a manera de documental dramatizado, como un detrás de cámaras de los eventos que fueron del conocimiento general. En general la película se disfruta bastante, no es larga, dura aproximadamente una hora y media, la trama es ágil y está bien construida, pero se centra únicamente en los hechos que son de conocimiento público y desestima profundizar en los personajes principales, que son algo unidimensionales, a excepción de Lance Armstrong. Este estilo de contar una historia me recuerda precisamente a La Reina, película que le valió un Oscar a Helen Mirren por interpretar a Isabel II de Reino Unido durante la crisis que enfrentó su gobierno en los días posteriores a la muerte de la Princesa Diana de Gales. Creo que Stephen Frears repitió la fórmula.

 

Volviendo a El engaño del siglo, Ben Foster da una actuación espectacular, digna de Oscar. Interpreta a un Lance Armstrong arrogante y frívolo, sin el menor remordimiento por las acciones ilegales que realiza, no siente culpa ante la cantidad de admiradores que tiene y de haber dado conferencias motivacionales por el mundo, inspirando a los demás con una mentira; que usa a las personas para sus fines y las desecha cuando ya no le son útiles para continuar ascendiendo en fama y riqueza. Es un personaje que se hace odiar. A mí como espectador me dio gusto que lo descubrieran en la trampa y lo sancionaran. Es una película que en vez de reivindicarlo, lo hunde más, y esto se debe a que el guion está basado en una historia publicada por David Walsh, el periodista que destapó la verdad detrás de los triunfos de Armstrong.



 

Sin ser una gran película, es una historia interesante y vale la pena verla.

 

Gracias por leerme, soy Víctor Manuel López Ortega. Soy novelista, arquitecto, maestro en comunicación, doctorante en arte y cultura, y columnista de Smartia, así como presidente de la Sociedad de Escritores Michoacanos (SEMICH). Imparto talleres, charlas y conferencias sobre literatura, cine y arte en general. Puedes contactarme para trabajar, hablar en tu evento o tener una plática en tu podcast. Me dará mucho gusto conocerte. Sígueme en Twitter como @VlomLoor o en Facebook.

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