avance

0%
Don Luis y Punto Final
Arriesgaba mucho y en muchas ocasiones todo por ser congruente con su libre y liberal pensar.

cotidianidad
política

Pablo Torres Corpus

Economista






Aprende

hace 138 dias


170 seg

Tenía mucho que no escribía dos artículos sobre un mismo tema, esta semana fue imposible no hacerlo.

 

Murió por decisión y acción propia el gran Luis González de Alba, un hombre que, como escribí hace unos días, fue un héroe que en cada capítulo de su vida arriesgaba mucho y en muchas ocasiones todo por ser congruente con su libre y liberal pensar.

 

Recordé que en cada etapa de su vida fue lo más atrevido y libre que se podía ser, cuando era casi delito ser joven y comunista, Luis fue líder del movimiento estudiantil más trágico de México; cuando ser homosexual era la "muerte social", Luis se declaró homosexual y fue activista pro diversidad sexual y férreo defensor de los derechos de los homosexuales.

 

Cuando todos los de la generación se asumían como mártires de la matanza de Tlatelolco, Luis desmintió los mitos con información de primera mano y evidencias que nadie se animó a rebatir.

 

Admiro esa valentía, inteligencia, heroísmo y libertad de González de Alba, nunca traté con él personalmente, pese a esa distancia lo sentía cercano, durante poco más de 20 años lo leía mínimo dos veces por semana.

 

Recuerdo (con memoria que empiezo a anhelar), sus lúcidos y lucidos artículos, ensayos y resúmenes en la revista "Contenido" cuando era dirigida por otro genial: Armando Ayala Anguiano. Cómo olvidar esos ensayos sobre cultura griega, religión y  ciencia, o la columna "en un vaso de agua".

 

Luego, lo leía en "Nexos", "Letras Libres" y últimamente en "Milenio", y desde luego en sus libros: "los días y los años", "agápi mu", "las mentiras de mis maestros"...

 

Pero fue por "maravillas y misterios de la física cuántica : un paseo por la física del siglo XX y su inesperada relación con la conciencia" que mi admiración se amplió a gratitud, ese libro me hizo descubrir un mundo maravilloso que desde entonces no me deja de interesar y mucho menos de sorprender.

 

Sin saberlo, Luis González de Alba se convirtió en el mejor y más entendible maestro que he tenido de física, gracias a él descubrí que lo que se supone sabía de física no era más que elemental aritmética y que lo que se supone que sabía de física moderna no era nada más que inexactas definiciones y una que otra mentira.

 

Si un buen libro siempre lleva a otro, "maravillas y misterios de la física cuántica..." no es un buen libro, es un libro buenísimo, me llevo a decenas de otros libros que en meses me sacudieron la mente de una forma que si existió no alcanzo a recordar.

 

Y no sólo aprendí de física cosas que aún me cuesta asimilar, descubrí vida maravillosas y divertidas como las de Roger Penrose, Louis de Broglie, Paul Dirac, Arthur Eddington, Michael Faraday, Brian Greene, Richard Feyman, James Maxwell y hasta de Tomás de Aquino.

 

Tan maravillado estaba que le mandé un correo electrónico al gran Luis, le agradecía su labor divulgadora; me contestó: me agradecía el correo, la compra, el tiempo e interés, finalizaba con: "ya puedo decir misión cumplida, un abrazo LGA".

 

Por lo ocurrido el domingo no lamento su muerte, celebro su vida.

 

Punto Final

 

El vino: Apogeo 2011, Nebbiolo, , Valle de Guadalupe, México; Guarda: 5- 7años; $ (+-)  660.

 

El libro: "Mi último tequila", Luis González de Alba, Editorial Cal y Arena, 2016, $ (+-) 360.

 

El disco: "Harvester of lives" Blue Öyster Cult, Columbia Records 212  $ 180 (iTunes) una probadita aquí:

 

 

torrescorpus@smartia.digital

smartia, 2016. Derechos reservados