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El futuro de México es de los chingones
O de lo que me recordó el #mexicannes

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sibarita

Tanalasta

Melómana






hace 155 dias


120 seg

Terminó el festival de Cannes en la costa de Francia. Normalmente no sigo el festival más allá de los premiados o la alfombra roja sin embargo, este año me enteré del escandaloso estreno de una película producida por Netflix que aseguraban no iba a ser premiada porque no iba a pasar por otras salas de cine que no fueran las del festival. Creo que es bastante seguro decir que ya a pocos nos importa que las películas sean premiadas o no antes de que se estrenen en el cine… o en la tele… o en alguna plataforma digital. Lo que nos importa es que den de qué hablar y por lo pronto, ya quiero ver Okja cuando salga en Netflix, aunque no le den un Oscar.

 

Pero eso no es lo importante, lo que realmente me obligó a seguirle el rastro al festival fue primero, una foto del mexican dream team (Salma Hayek, Alejandro Iñárritu, Emmanuel Lubesky, Diego Luna, Gael García, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón) posando en la alfombra roja exhudando talento.

 


 

Y luego, un video en donde este mismo dream team, cantaba “Mexico lindo y querido” con un mariachi, en Francia. Eso me hizo el día.


 


¿Por qué me hizo el día? Porque yo si soy de esas mexicanas que AMA su país no importa cuánto se empeñen en recordarme que aquí también producimos y exportamos personas mierda que se dedican a robar de la manera más descarada que se les ocurra. No importa cuánto me quieran hacer pensar que no puedo caminar por las calles del centro histórico porque no es seguro. No importa cuánto me recuerden que como soy mujer, corro peligro al salir de mi casa nada más por ser mujer. No importa que nuestro gobierno o los políticos sean una mierda.

 

Y entonces, ver a personas exitosas y reconocidas en su industria me hizo el día. Porque me recuerda que también hay mexicanos chingones que hacen cosas extraordinarias aunque -a veces- tengan que irse a vivir a otro lado para hacerlas.

 

Uno puede sacar al mexicano de México, pero México nunca se irá de un mexicano. Nada más les pones un mariachi en frente, un par de tragos y sale a relucir la mexicaneidad, olviden el mariachi, saquen una tortilla de maíz y ya estuvo. Desde la primera vez que me alejé lo más que pude de México (no porque quisiera alejarme de México sino porque quería salir a explorar cangurolandia), me di cuenta de que lo mío, lo mío, era evangelizar a los extranjeros acerca de los estereotipos ridículos que tienen de México y los mexicanos: su comida, sus paisajes, su historia, su gente, empezando por mi (espacio para risas, para esos que me conocen muy bien) y el ejemplo de mexicano que tenían en frente.

 

Muchas veces me dijeron “es que no pareces mexicana” desde cómo me vestía, cómo comía, cómo bebía, mi nivel de inglés, de estudios, hasta mi capacidad de pagarme el viaje o mi conocimiento sobre otros países, u otras culturas. Y aunque no sea millonaria o súper exitosa (todavía), si me siento una mexicana chingona. Y si me preguntan que cómo componemos el país, que hacia dónde vamos yo diría que habría que dejar de poner nuestra fe en el gobierno y empezar a velar por nosotros entre nosotros. Porque somos unos chingones (no Don Vergas, no sean manchados) y somos un chingo.

 

Recomendación musical: Maca Torres.

 

Concierto al que quiero ir: ¡Hanson! Pero nada más porque @Nataliusca jura que van a tocar Save Me.

 

¡Gracias por leerme! Si ya llegaste hasta aquí, tal vez quieras echar un vistazo a mi blog de cultura pop (mostly música y cine) llamado PopSoup. En el mundo laboral escribo cosas de negocios y viajes, doy consultoría de comunicación y relaciones públicas para pequeñas empresas y marcas de tecnología, viajes, estilo de vida, etc. Puedes seguirme en Twitter o contactarme aquí. 

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