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Estas son las lecciones que aprendí de ser emprendedor
Que lo que le sucede a uno, no le suceda al otro.

de 9 a 6
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Mariano Tello

Empresario






Aprende

hace 486 dias


240 seg

Crédito de fotografía: Bethany Legg

https://unsplash.com/@bkotynski


Emprender no es fácil. Te lo puedo decir con el corazón en la mano, la mano en la cartera y después de haber estado involucrado en la creación de 4 empresas, 2 de las cuales ya no existen (minuto de silencio por los caídos). Existe un aro de glamour y moda al rededor de la palabra emprender y startup. Leemos muchos artículos sobre casos de éxito, las mieles de crear algo desde cero o usar una sudadera diario y ser el dueño de la red social más grande del mundo, pero pocos artículos abordan las experiencias más mundanas y reales de lo que esto conlleva. Lo entiendo, no es popular asustar a las personas. Pero más que asustarlas, se trata de decirles lo que les depara el futuro, para que no cometan nuestros mismos errores. Y en mi experiencia, estos son las 3 lecciones más importantes que he aprendido acerca emprender:

 

1.- Ten paciencia, los clientes llegarán

 

Cuando decidí independizarme y crear mi propia empresa de marketing digital, creí que lo tenía todo: contactos, capacidad creativa, buenas ideas, experiencia en el ramo y una oficina. Pensé que en 3 meses estaría ya trabajando grandes proyectos de la mando de aún más grandes empresas. Empecé a entregar propuestas a diestra y siniestra, una tras otra, innovadoras, arriesgadas y asombrosas, esperando a que me llamaran de regreso para iniciar este épico viaje. 8 meses después estaba ahí, sin ningún contrato. Pasé a modo de supervivencia gastando únicamente lo esencial y preocupado, por que no preví tanto tiempo de austeridad. Me preocupé y me estrené. ¿Qué estoy haciendo mal? Me preguntaba a diario. ¿Acaso era este mi fin como empresario? Sentía un gran terror de tener cerrar y buscar trabajo con la cola entre las patas. A los 8 meses y 1 semana, cayó mi primer proyecto. Desde entonces, no he dejado de tener trabajo.

 

Muchos negocios toman tiempo en despegar, más cuando estás incursionando en un nuevo ámbito. Toma tiempo a que se decidan, más que les aprueben sus proyectos y más aún el contactarte. Es como ese restaurante nuevo que viste una vez y tienes ganas de ir. A veces pueden pasar 3 o 4 meses, entre que se te olvida, en que nadie quiere acompañarte o que estás ocupado. De pronto vas, y ya cerró. Sí hubieran estado abiertos más tiempo, hubieras podido ir, invitado más amigos, recomendarlo, etc… Un negocio debe de abrir con la mentalidad de resistir al menos 2 años, en lo que logra poder abrirse paso en la mente y hábito de los clientes, de lo contrario se arriesga a tener que cerrar, y tal vez sea sólo por una pequeña mala racha.

 

2.- Se realista con tu dinero


No te diré que el dinero es tu mejor amigo, pero sí que no lo pierdas de vista. Las empresas funcionan con él, y hay que ser prácticos. Es el oxígeno de tu empresa. Así pues, si lograste tener un proyecto muy bien fondeado con grandes cantidades de dinero, CUIDALO, no lo quemes. De pronto sucede, ¿Una oficina pequeña? No, mejor algo lujoso en Polanco. ¿Un garrafón de agua para invitados? No, vino tinto y canapés. ¿Se descompuso la impresora cuando la golpearon al jugar futbol dentro de la oficina? No importa, compra otra de 45,000 pesos. Estos gastos pueden parecer mínimos en un inicio, cuando tienes todo el dinero en tus manos. Pero tras unos meses difíciles de mala racha o errores en el negocio, podrían ser la diferencia entre pagar salarios otro mes más para recuperarte o tener que cerrar y vender la fotocopiadora carísima de París. Si tu objetivo es estar a flote 2 años, separa el dinero de la renta de oficina, de los sueldos de tu equipo base y todos esos gastos que en teoría están contemplados. Si el gasto se aleja de una aportación real a tus objetivos, no la hagas.

 

3.- Despídete de tu tiempo

 

En el momento en que decides abrir tu propia empresa, te conviertes en el CEO de ella, para ser más exacto, en el “Chief Everything Officer” (Jefe de todo en la oficina). En pocas palabras, todólogo. Si quieres que las cosas funcionen bien, deberás de tener tu atención en tu negocio más tiempo del que probablemente imaginaste en un inicio. Puedes tener a muy buenas personas contratadas, pero hasta que no entiendan perfectamente el espíritu de la empresa y tus intensiones, tendrás que tener la nariz metida en la chamba. Tomará mucho tiempo, desde 6 meses, 1 año o más, dependiendo de lo grande que sea tu negocio.

 

Solo recuerda, no es una pérdida de tiempo, es una inversión y será redituada con el negocio de tus sueños.


No te desanimes, si el hacer una empresa fuera fácil, todos tendrían una y todos serían millonarios. Pero son esfuerzos que se verán recompensados siempre, de una u otra forma. Además, esta es la única forma de trabajar en tus sueños, de lo contrario, trabajas para cumplir los sueños de otra persona.


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