avance

0%
Hablemos de gustos culposos
Seguramente tienes una canción o una manía que mantienes oculta bajo cien candados...

de 9 a 6
ctrl+z

Xoch Tavera

Profesora de tiempo






Aprende

hace 352 dias


90 seg

En estas temporadas decembrinas uno de mis pasatiempos favoritos es siempre el desenpolve, el desentilichamiento y la eliminación masiva de cosas. Normalmente, debo admitir que tiene más que ver con ropa que no uso o papeles que se han acumulado, pero en esta ocasión, mis queridos lectores, quisiera hacerles una invitación a pensar en deshacerse de algo más profundo.

 

Estoy segura que entre sus curiosidades personales habrá por ahí alguna canción quizá de un género que no escuchamos normalmente y que podemos cantar al derecho y al revés; quizá puede ser un libro que todo mundo dice odiar y que en las charlas de café preferimos criticar también aunque lo hayamos leído 4 veces. A lo mejor es un plato extravagante con una combinación dulce y salada que normalmente no se llevarían pero que a nosotros nos encanta. La lista puede ser larga pero, ¿qué pasaría si nos animáramos a compartir nuestros pecados culposos?

 


 

Ahí les va uno de los míos: jamás me ha gustado y nunca me interesó seguir el ejemplo de las quinceañeras que gritaban con solo escuchar su nombre, pero el último disco de Justin Bieber tiene varias canciones que me gustan. Ahí está. Lo dije. Quizá haya un par de canciones de épocas anteriores que también me gustan, pero no ahondemos en ello.

 


 

Sucede que algunas ocasiones poder ser abierto respecto a nuestras preferencias es difícil porque nos hacemos acreedores a burlas o a comentarios que nos hacen sentir como si nuestros gustos fueran precisamente eso: culposos.

 

Escribo esto porque precisamente ayer por la mañana tuve la oportunidad de decir algo sin pensarlo mucho: “así es, me gusta y no me da pena decirlo”. Casi ni me reconozco cuando lo dije, sobre todo porque vengo de muchos años de estar ocultando este tipo de detalles tan chiquitos pensando en que los demás podrían burlarse de mí y eso, por supuesto, me hizo tomar decisiones que no afectaran mi “pertenencia” a grupos de amigos.

 

Me parece que es algo que hacemos todos en algún punto de nuestra vida, pero piénsenlo bien. No hablar abiertamente de nuestros gustos, no sentirnos capaces de defender que hay algo que nos parece mejor que otra cosa solo por el mero hecho de encajar, nos hace más daño del que se ve en la superficie.

 


 

En mi caso, me llevó incluso a bastantes frustraciones porque mientras en secundaria mi hit era escuchar canciones de Korn o de Limp Bizkit (sí, todavía me gustan… bueno lo que hacían en esa época), lo “correcto” era que como chica, escuchara las boybands del momento (que reconozco que también me gustaban, pero a veces me parece que esa preferencia la desarrollé más por necesidad).

 

Es muy interesante –aunque triste- voltear y notar cuántas cosas hacemos con el afán de no ser mal vistos. La realidad es que al final de cuentas seguimos comiendo, leyendo o escuchando aquello que nos gusta, pero honestamente se siente mucho mejor no tener problema alguno por admitir las cosas y lidiar con los comentarios que muchas veces ni siquiera son con mala intención.

 


 

Mi invitación para esta semana, es que vayan poco a poco aceptando las cosas que les gustan sin sentir temor; compartan en redes las fotos del actor o actriz que es malísimo pero les late mucho, no teman hablar de películas poco exitosas (o muy exitosas) y admitir que les gustan o de hacer cualquier cosa que revele aquello que creen que estará mal visto. No pasa nada y aunque no lo crean, uno se siente bastante bien pudiendo compartir esa parte que aunque suene superficial, también nos permite revlear parte de quiénes somos.

 

Si les late la idea, espero que me cuenten después cómo les fue. 

 


 

Si llegaste hasta aquí abajo es porque te tomaste el tiempo de leerme y por eso, ¡Mil gracias! Soy Xoch Tavera. Mi mejor carta de presentación son los textos que escribo. Cuando no estoy en Smartia, me encuentras en mi blog Mujer entre líneas.  La literatura, el lenguaje y la comunicación son mi Top 3, así que me dedico a ellos la mayor parte del tiempo. ¡Me encantaría platicar contigo! Encuéntrame en Twitter y en Instagram.

smartia, 2016. Derechos reservados