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La música y el éxito tardío
O DE CUANDO EL QUE PERSEVERA, ALCANZA.

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hace 891 dias


240 seg

Así como con la friendzone, no todo el que persevera alcanza, pero como suficiente tenemos con que nos destrocen nuestros sueños con malas noticias o aumento de precios todos los días, el día de hoy vamos a analizar tres casos de lo que en mi casa denominan “éxito tardío”. Para que en sus peores días, recuerden estas historias y se motiven a seguir intentando, aunque a veces estemos destinados al fracaso y nos tome más de tres caídas aprender la lección. Porque como en las luchas, no hay límite de tiempo.

 

El primer caso es muy reciente, se trata de Alisan Porter a quien - si crecieron en los 90’s - tal vez recuerden como la niña que hacía de Curly Sue. Alisan a sus 34 años recordó que desde que tiene memoria, siempre había querido cantar, considera que hacer música es su vocación. Eso es lo que la hace sentir viva, feliz. Así queremos sentirnos todos ¿no? Después de hacer esa película con la que se hizo famosa y algunas otras, trabajó en seguir cantando, en 2009 lanzó un disco como solista ¿lo escucharon? Yo tampoco.

 

Si bien su primer disco no fue un hitazo, no se ha dado por vencida y tampoco a dejado de trabajar, aunque trabajar signifique escribir y mantener un blog, y no se gane la vida de cantar. El hecho de que tenga un estilo de vida estable no hizo que se le olvidara que hacer música es su vocación y hace unas semanas volvió a hacerse popular por audicionar para La Voz (posiblemente motivada por su muy amigo Adam Lambert), hoy está en el equipo de Christina Aguilera y no lo hace mal. Posiblemente no gane (hay mucho talento en esta temporada) pero lo importante es que lo volvió a intentar. ¿Cuántos de nosotros podemos decir “al menos lo intenté y ya aprendí algo”? Lo mismo pueden decir los que audicionan, aunque no pasen de la audición. Afortunadamente Alisan pasó y seguramente tiene futuro con la música aunque no sea llenar estadios o arenas:

 

 

El segundo estudio de caso es Ben Haggerty, mejor conocido como Macklemore de Macklemore & Ryan Lewis. Para los que no saben, o no lo habían intuido escuchando cuidadosamente su música, Macklemore tuvo una historia bastante complicada de abuso de sustancias y cada oportunidad que tiene, le recuerda al mundo que mucho de su éxito el día de hoy se lo debe a Ryan, quien lo apoyó en el proceso de detox y creativo, con quien trabajó en el disco que los lanzó al estrellato: The Heist. ¿Qué nos enseña esto? Que además de ser perseverante, hay que ser agradecido con esos que nos apoyan y creen en nosotros, incluso cuando nosotros no creemos. Porque mientras alguien crea en ti, aunque no seas tú, vale la pena intentarlo una vez más. Y si no han tenido oportunidad de ver a Macklemore & Ryan Lewis en vivo, les juro que esos discursos motivacionales que se avienta, son a veces lo que uno necesita para sentirse mejor con sus malas decisiones.

 

 

Finalmente, mi favorita hipster: Sia Kate Isobelle Furler o sea, Sia (¡duh!). Empecemos por explicar por qué es la definición de “éxito tardío”, porque Sia tiene 40 años. Comenzó su carrera a los 25 años pero el mundo no la reconoció como la estrella pop que es hasta aproximadamente unos 15 años después. Ella, como Macklemore, tiene una historia complicada que la hizo un poco insegura (lo que hace que todo el tiempo se distorsione la cara o se esconda) e incluso la hizo pensar en el suicidio. Hoy no hay nadie que dude de su talento, de que ella estaba hecha para hacer música, todos quieren trabajar con ella. La lección que aprendo yo de Sia es que no debemos dejar que nuestras inseguridades nos detengan. Total, cuando crees en lo que haces, aunque a la gente no le guste, tendrá que reconocer tu esfuerzo y tu éxito.

 

 

Hay que reconocer que estas historias son excepciones a la regla, que esos que perseveran y tienen éxito no se la pasan de maravilla todo el tiempo, que hay que arriesgar todo y a veces perder mucho, que hay que aprender mucho de la gente, del mundo y de uno mismo. Que existan estas historias también quiere decir que hay muchas otras más que nunca vamos a encontrar en Wikipedia por más perseverancia que haya. Sin embargo, de vez en cuando no está de más recordar que la historia detrás de tu canción favorita es una de mucho trabajo y mucho sacrificio.

 

Recomendación musical: Gallant. Porque le tengo fe y me gusta mucho cantar su sencillo Weight in gold

smartia, 2016. Derechos reservados