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¿Qué demonios es el FOMO?
Y por qué nos da tanto miedo

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sibarita

Tanalasta

Melómana






Aprende

hace 73 dias


120 seg

La definición es sencilla, FOMO es una contracción del concepto “Fear of Missing Out” que se traduce como “miedo a perderse de algo” ¿De qué nos estamos perdiendo? Nadie sabe realmente, ese es el problema. Cada quien experimenta el FOMO de manera diferente. Eso sí, es una moda reciente, porque mientras más conectados estamos, más opciones tenemos y entonces nos llega esta ansiedad de elegir bien cómo invertimos nuestro tiempo y empezamos a rezar (aunque ni seamos religiosos) para que las decisiones que hacemos sean las correctas.

 

¿De dónde viene? El sentimiento no es nuevo, pero el acrónimo es reciente porque Twitter limita nuestros caracteres y #FOMO es la mejor manera en la que un Millenial (o Xennial) puede justificar las decisiones que toma. A diferencia del #YOLO (You Only Live Once o Solo se vive una vez) que es más para admitir una irresponsabilidad o una toma de decisión impulsiva, el #FOMO realmente justifica un miedo de no quedarse fuera de algo.



 

Como cuando en el 2015-2016 todos querían escalar el nevado de Toluca y dejar registro de ello en sus cuentas de Instagram. Como cuando todos intentaron aprender a usar SnapChat (LOL)... Como cuando hace unos meses, todos querían probar el Frappuccino de Unicornio aunque les hiciera daño el colorante artificial, como cuando a todos les da por opinar sobre fútbol cuando la selección pierde un partido, como cuando a todos les indigna lo que hace Peña Nieto o Trump. Y realmente no importa lo que se diga, lo importante es decirlo para no quedar fuera del tema, para “subirse al tren del mame” porque si no nos subimos, nos quedamos fuera de ese tema.

 

Según Wikipedia (porque no iba a hacer una investigación más profunda), el término como tal, apareció en 2004 en una publicación de la escuela de negocios de Harvard. FOMO sólo significa una cosa: es esa ansiedad que sientes cuando te das cuenta de que podrías estar haciendo miles de cosas en lugar de hacer lo que estás haciendo, de que eso que estás haciendo no es suficiente. Podrías estar más informado, tal vez leer más noticias por la mañana, levantarte más temprano y hacer ejercicio, cocinar en casa algo saludable en lugar de salir a comer a la fondita de la esquina, podrías estar ahorrando para irte de vacaciones a Asia pero estás ahorrando para ir a la boda de tu primo en Cancún, podrías renunciar a tu trabajo y empezar a trabajar en esa cafetería en el pueblito de tus abuelos que siempre soñaste ¡PUM! FOMO. Y entonces la ansiedad es más fuerte cuando entramos a las redes sociales y estúpidamente nos comparamos con el resto de nuestros contactos en lugar de pensar que si, mientras ellos van a comer a los mejores restaurantes para llenar sus cuentas de Instagram de #FoodPorn nosotros estamos ahorrando para el retiro o para comprar un nuevo celular.

 

El Fear of Missing Out nos afecta a todos porque en esta modernidad en donde todo sucede más rápido y todos estamos conectados todo el tiempo, eso que estás haciendo tú hoy es lo que otro quisiera estar logrando y viceversa. Una de las cosas que me pasaba cuando el término empezó a hacerse popular junto con esta tendencia de la indignación masiva y el activismo de escritorio explotaron, era que me parecía que mis contactos no estaban lo suficientemente informados sobre los temas que compartían (y siguen sin estar, otro día hablamos de las noticias falsas), o que mi timeline se inundaba de las mismas noticias por todos lados y yo quería enterarme de otras cosas, comentar otros temas con mis amigos, hacerla de abogado del diablo y poner las cosas en perspectiva… Por eso empecé a hacer el ejercicio de resumir y si, comentar sarcásticamente de vez en cuando, las noticias que más habían llamado mi atención en mi blog, y le puse FOMO, porque no quería quedarme sin comentar esas noticias.

 

Admito que mi ejercicio del #FOMO es cada vez menos frecuente porque pues, la vida pasa y quiero evitarme corajes pero a la velocidad con la que pasa todo de moda, este ejercicio me ha servido para digerir la cantidad de información que consumo y que a veces, no puedo comentar con nadie acompañada de unas chelas simplemente porque no hay tiempo, porque el FOMO me obliga a dedicar mi tiempo a otras actividades y entonces, ya no estoy tan enterada como antes. Oh well…

 

Concierto al que quiero ir: ¡No sé! ¿alguno que recomienden?

 

¡Gracias por leerme! Si ya llegaste hasta aquí, tal vez quieras echar un vistazo a mi blog de cultura pop (mostly música y cine) llamado PopSoup. En el mundo laboral escribo cosas de negocios y viajes, doy consultoría de comunicación y relaciones públicas para pequeñas empresas y marcas de tecnología, viajes, estilo de vida, etc. Puedes seguirme en Twitter o contactarme aquí. 

smartia, 2016. Derechos reservados